La exposición es un recorrido, donde la joya, artesanos joyeros, y artistas de diferentes campos son los protagonistas.
En una primera sala hay una única obra de arte, un torso desnudo del autor Gargallo, sólo vestido por tres joyas: es el paradigma de la exposición, la unión del ornamento, el símbolo, el cuerpo humano y sobre todo el arte.
La primera sala «Joyeros que hacen arte», está presidida por una larga mesa, donde en unos cajones protegidos con cristal, se muestran hasta cuatro joyas en cada uno. Representan joyeros que convirtieron sus obras en arte. Involucrados con las vanguardias europeas, pusieron la creatividad e innovación por encima del valor material. En las paredes unos textos ayudan a comprender la época y relevancia de estos artesanos. Un audiovisual ilustra el contexto de la época: Ciudades, fiestas, moda… donde la joya se protagonista y hecha a medida.
Las salas siguientes «Artistas que hacen joyas», están presididas por unos tótems espejados que contienen las joyas, rodeados por obras de arte relacionadas que reflejan en ellos. Representan artistas no joyeros, que experimentan en las joyas, sus investigaciones plásticas. Un audiovisual profundiza en esta relación entre joyas y obra artística.
Un último capítulo «La piel y el cuerpo», muestra una selección de vestidos que contextualizan el rol asociado de la joya en el cuerpo.